Autónomo repartidor

La nueva tecnología y su implementación cambian el mundo cada vez más rápido, y con él, las profesiones y trabajos van sufriendo transformaciones muy notables dentro del mercado laboral. No es ajeno a estos cambios el mundo de la logística y el trabajo de mensajero/a o repartidor/a. De hecho, el mundo digital con su constante crecimiento del comercio electrónico está experimentando una verdadera revolución en las entregas a domicilio.

Ante este panorama, muchas empresas de mensajería (así como Deliveroo, Glovo, Amazon Flex, entre otras) han implementando sus propios sistemas para hacer más eficaces, rápidos y baratos sus envíos. Esta implementación pasa por externalizar y delegar estas tareas en profesionales independientes (autónomos en España) que, a través de una plataforma digital, gestionan el transporte desde el almacén a su destinatario final.

Debido a la optimización y consiguiente externalización de estos servicios, estamos experimentando un incremento de autónomos repartidores, bien que ya eran autónomos con otras actividades y se dan de alta en el epígrafe 8495 para incrementar su facturación; o bien desempleados que se dan de alta específicamente para colaborar con estas empresas. También existe un tercer perfil, y es el de autónomos que se dan de alta principalmente para trabajar como repartidores, y de paso compatibilizarlo con otro negocio, ya que cabe recordar que pagando la cuota de autónomo se pueden realizar varias actividades independientes entre sí.

A continuación exponemos los gastos fijos que soporta un autónomo/a en España:

  • Cuota de Seg. Social: 275 euros/mes sin bonificación (con bonificación consultar aquí)
  • Asesoría (10 euros/mes más IVA en soloautonomos.es)
  • Gastos de funcionamiento (en el caso de repartidores sería: vehículo, combustible, etc.)
  • Impuestos (al respecto no es necesario fijarse en esta partida para comprobar la viabilidad de una actividad económica, ya que la carga impositiva es progresiva y nula para bajos ingresos)

En cualquier caso, y asumiendo que los márgenes y beneficios de este tipo de trabajos son reducidos para una actividad por cuenta propia, es imprescindible contratar con una asesoría/gestoría con un precio muy competitivo, que sepa adaptarse a las nuevas realidades laborales, y además de todo esto y no menos importante, que ofrezca un asesoramiento profesional para mantener tus obligaciones tributarias, laborales y contables al día.